La noticia de que 15 animales provenientes de Venezuela resultaron positivos para aftosa y que dicha situación fue reportada por el Ministerio de Agricultura y el ICA a la OIE, no cayó bien entre los exportadores, ya que es factible que varios mercados no permitan el ingreso de ganado colombiano.

El pasado martes, el ministro de Agricultura, Juan Guillermo Zuluaga, en compañía del gerente general del ICA, Luis Humberto Martínez, dieron a conocer que al país habían ingresado 15 animales de contrabando, los cuales fueron incautados por las autoridades cuando eran transportados entre Fortul y Tame.

De acuerdo a lo manifestado por el funcionario, los bovinos una vez les practicaron las pruebas de aftosa y su resultado fue positivo, se procedió a aislarlos para posteriormente sacrificarlos e incinararlos, como está establecido en los protocolos sanitarios para animales de contrabando, con lo cual no hay virus de la enfermedad circulando.

Sin embargo, el mismo ministro confirmó que el estatus sanitario del país, que había sido recuperado a finales de 2017, sería suspendido al menos 15 días, una vez se logra corroborar que en el país no hay presencia de la enfermedad.

Ese hecho tiene alarmados a los exportadores de ganado, así lo confirmó Miguel Dulcey Durán, representante legal y gerente de la empresa Expoganados Internacional S.A.S., sostuvo que la situación de los comercializadores de animales hacia el exterior venía mejorando –a pesar de la caída del dólar– tras la recuperación del estatus de país libre de aftosa en diciembre del año anterior.

No obstante, una nueva notifiación de aftosa en Colombia ocasiona que la mayoría de los mercados cierren de inmediato el ingreso de bovinos nacionales, claro está, con algunas excepciones.

El empresario sostuvo que ha estado en constante comunicación con sus clientes de Egitpo, Jordania, Líbano e Irak una vez fue dada a conocer la noticia. Argumentó que los compradores están a la espera de las decisiones que tomen las autoridades sanitarias de cada país ya que aún no han dado a conocer su decisión, por lo que la empresa está al tanto de qué decisiones se van a tomar desde esas 4 naciones.

Dulcey recordó que durante el pasado brote de aftosa, los únicos países que no cerraron el comercio con Colombia fueron Irak y Líbano, hecho que genera tranquilidad porque esas 2 naciones están demandando constantemente animales nacionales.

“Con el brote de aftosa anterior ellos no nos cerraron el comercio y aceptaron el ganado con el estatus que tenía el país en ese momento. Sin embargo, los compradores van a averiguar ante sus entidades de control si va haber una determinación a nivel país que afecte las negociaciones con Colombia”, explicó.

El empresario no ocultó su preocupación con lo que pueda ocurrir con las ventas de ganado hacia Egipto y Jordania, ya que duda que esas 2 naciones acepten animales de un país que tenga su estatus sanitario suspendido.