Colombia enfrenta un nuevo brote de fiebre aftosa tras el ingreso de ganado de contrabando desde Venezuela, admitió el gobierno este miércoles.
El ministro de Agricultura Juan Guillermo Zuluaga precisó que 15 animales fueron incautados cuando pretendían ser ingresados ilegalmente por la zona fronteriza de Arauca.
Los controles detectaron que estaban con “aftosa” y fueron “sacrificados e incinerados”, informó.
El ministro aseguró que las reses fueron eliminadas antes de que entraran en contacto con otros animales.
“No hemos tenido exposición viral”, dijo el funcionario advirtiendo la posibilidad de que el país pudiera perder “transitoriamente” su estatus de libre de la enfermedad.
Sin embargo, la Organización Mundial de Sanidad Animal decidió mantener la certificación.
“En casos como este automáticamente se suspende el estatus sanitario pero por la diligencia y la forma eficaz con la que se actuó nos informaron que no lo perdimos”, dijo el presidente Juan Manuel Santos en una declaración desde la casa de gobierno.
Señaló que “las ventas internacionales están a salvo” y destacó los mecanismos de control implementados desde 2017.
En junio de ese año se detectó en Colombia el primer foco de fiebre aftosa registrado en ocho años en la frontera con Venezuela.
El gobierno reforzó desde entonces los operativos de vigilancia en la amplia y porosa zona limítrofe de más de 2.000 kilómetros.