El director ejecutivo de Fedeagro, Pedro Vicente Pérez, aseguró que entre seis y siete años tomaría recuperar la producción de café, pero solo si se toman las medidas pertinentes: darle rentabilidad al rubro, abastecimiento de todos los insumos que se necesitan y atacar la enfermedad roya del cafeto. “Hay que hacer una inversión en moneda estadounidense. Por cada dólar invertido en agroinsumos para la producción, el Estado se ahorra 5 dólares en importaciones de alimentos”, señaló.

“Necesitamos un financiamiento a mediano y largo plazo, un paquete tecnológico, mejorar la infraestructura agrícola (vialidad y electrificación), modernizar los equipos porque tienen más de 30 años de uso y atacar la inseguridad. Todo eso se tiene que hacer anualmente”, sostuvo.

Aseveró que el gobierno debe controlar la inflación para que el productor tenga una estabilidad económica de los costos y precios. Indicó que una pipa de aceite (208 litros) para tractor aumentó de 3 millones a 300 millones de bolívares en 8 meses; el precio del caucho de tractor se incrementó de 15 millones a 300 millones de bolívares en un solo año. “A los tractores hay que hacerles un cambio de aceite cada 200 horas. Eso costaba 2 millones y ahora 40 millones de bolívares”, dijo.

Señaló que al gobierno también le pega la inflación. Indicó que un fertilizante que vende la empresa estatal Agropatria aumentó de 20.000 a 480.000 bolívares en un año.

Para el maíz hacen falta $ 700 millones

El primer vicepresidente de Fedeagro, Celso Fantinel, sostuvo los productores necesitarían tres años para que el país pueda ser autosuficiente en maíz blanco, para el consumo humano, y después en amarillo para el consumo animal.

Precisó que se necesitan aproximadamente 700 millones de dólares para recuperar la siembra de un solo año en 750.000 hectáreas, para los agroinsumos, maquinarias, fumigadoras, sembradoras y también para aportar una cantidad de ese dinero a la investigación interna para producir semillas en Venezuela. “Significaría un abastecimiento de 100% en maíz blanco y 60% de maíz amarillo”.

Fantinel indicó que actualmente el costo de producción sobrepasa los 50 millones de bolívares, que fue lo que se calculó en febrero, por los aumentos de los suministros. Indicó que en enero de 2018 un fertilizante que vende la empresa estatal Agropatria costaba 61.900 bolívares y aumentó a 495.000 bolívares; un saco de abono costaba 61.417 bolívares en ese mismo mes y subió a 495.000 bolívares y la urea se incrementó en el mismo período de 59.917 a 452.572 bolívares.

“Si tuviéramos las herramientas y los insumos a tiempo podríamos sembrar fácilmente 650.000 hectáreas”, aseguró. En 2017 los productores de maíz solo lograron sembrar 350.000 hectáreas por la caída de los ingresos de los productores y de los agroinsumos y la falta de importación de maquinaria y equipos agrícolas. “Caímos en área y en rendimiento”, afirmó.

La hectárea de arroz cuesta Bs 200 millones

José Luis Pérez, director de arroz de Fedeagro, precisó que en 3 o 4 ciclos, que equivale entre año y medio y 2 años, se podría llegar a un tope de producción y satisfacer el consumo, que históricamente se ubica en 1,4 millones de toneladas de arroz paddy.

“Podríamos lograrlo solo si se invierte al sector arrocero los recursos necesarios para traer los insumos –fertilizantes, agroquímicos, una parte de las semillas–, reactivar campos abandonados, arreglar sistemas de riego que están dañados por el vandalismo y la maquinaria que está parada por falta de repuestos y proteger a los agricultores de la inseguridad”, detalló.

“Debería existir una planificación entre el sector productivo y el gobierno para crear planes de siembra a mediano y largo plazo y así dejar de importar paulatinamente”, añadió.

Aseguró que el costo necesario para sembrar una hectárea de arroz aumentó en solo meses. Actualmente es de 200 millones de bolívares, cuando a principios del ciclo pasado se ubicaba en 100 millones de bolívares.

Dijo que para la última siembra que comenzó en octubre del año pasado, solo recibieron de la estatal Agropatria 30% de los suministros. “Muchos arroces no se fertilizaron adecuadamente porque no fue suficiente lo que recibimos. Para estas fechas (principios de abril) las asociaciones que agrupan la mayor cantidad de productores agrícolas del país no tienen los insumos que necesitan”.

Lamentó que cerca de 30.000 hectáreas de arroz están abandonadas por falta de insumos agrícolas.