En Táchira 95% de las granjas de aves ponedoras y de pollos de engorde han cesado operaciones desde 2017 debido a las dificultades para adquirir insumos, alimentos y medicinas para  garantizar el funcionamiento

La hiperinflación sigue haciendo estragos en la capacidad de compra de los venezolanos. El cartón de 30 huevos subió más de 1 millón de bolívares en solo 2 semanas: pasó de 2,4 millones a 3,5 millones de bolívares. El medio cartón costaba el martes 1,75 millones de bolívares en el mercado municipal de Quinta Crespo.

“Con lo que gano no puedo pagar ese monto así que prefiero comprar el cartón en efectivo a los buhoneros, pues me sale más económico y me alcanza para comprar otras cositas”, dijo una mujer que también se quejó de los efectos del alza de precios. La semana pasada pagó 860.000 bolívares en billetes a unos vendedores informales en Los Cortijos de Lourdes. “Aún así tuvimos que cancelar los huevos entre mi hermana y yo porque uno solo no tiene tanto efectivo”.

Productores sostienen que el aumento acelerado de los precios de los huevos se debe a que la oferta es cada vez menor. En el estado Táchira la producción cayó 93% en un año, apuntó Rafael Moreno, directivo de la Asociación Avícola de la entidad. Una de las razones es que 95% de las granjas de aves ponedoras y de pollos de engorde han cesado operaciones desde 2017 debido a las dificultades para adquirir insumos, alimentos y medicinas para garantizar el funcionamiento.

“Se está produciendo muy poco. Hace un año colocábamos en el mercado 1,7 millones de huevos diarios y ahora, si acaso, 20.000 huevos”.

Señaló que con la producción de Táchira no solo se atendía la demanda en esa entidad, sino también se distribuía a estados vecinos como Mérida, Barinas, parte de Zulia y Apure.

La producción de pollo también descendió “a niveles nunca antes vistos”. Calcula que en Táchira había 112 granjas, de las cuales solo 8 están operativas. “Cuando mucho se estarán produciendo de 15.000 a 20.000 kilos mensuales de pollo”, agregó.

Una consumidora que estaba en Quinta Crespo expresó: “¡Ufff! Desde hace tiempo dejé de comer carne y pollo”. El martes en un frigorífico del mercado el kilo costaba 3,35 millones de bolívares, 850.000 bolívares más que la semana pasada, según el vendedor. Hace 2 semanas el precio era de 1,54 millones de bolívares en el mercado municipal de Chacao, lo que representa un aumento de más de 100%.

“A veces venimos a trabajar para vernos las caras porque prácticamente nadie compra”, expresó uno de los comerciantes. “Nadie tiene 7 millones de bolívares para llevarse un pollo entero”, añadió su compañero.

Mientras conversaban, pocos clientes se acercaban al puesto. Preguntaban por el precio de algún producto y se alejaban con las manos vacías. “La gente no tiene ni para comprar carapacho”, afirmó uno de los vendedores. El kilo tenía un precio de 1,5 millones de bolívares. La pechuga 3,9 millones de bolívares, la milanesa en 5,5 millones de bolívares y el muslo en 3,5 millones de bolívares.

“Los precios son una barbaridad”, consideró una clienta que se acercó al frigorífico. Se retiró después de averiguar cuánto costaba el pollo. Otra mujer también se fue luego de contemplar, por unos segundos, los pollos que estaban en la vidriera. Su poder adquisitivo se quedó corto.

Una consumidora señaló que dejó de comer pollo y carne. “Como vegetales como lechuga y berenjenas, y tomo agua”. Su compañero agregó: “Las proteínas que como ahora son hígado, morcilla y sardinas”. Lamentó que la pensión y el dinero que percibe por vender sopas los fines de semana en Quinta Crespo no le alcanzan ni para un cartón de huevo.