La Confederación Nacional de Asociaciones de Productores Agropecuarios (Fedeagro) y la Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga) atendieron la invitación de la Universidad Presbiteriana Mackenzie de Sao Paulo, en Brasil para participar en el Primer Encuentro de Seguridad Alimentaria de América del Sur.

En el evento los presidentes de Fedeagro, Aquiles Hopkins, y de Fedenaga, Carlos Odoardo Albornoz, se refirieron a las perspectivas de la agricultura venezolana, seguridad jurídica, y la importancia de la propiedad privada como elemento vital en la producción de alimentos.

Durante la jornada se escucharon las intervenciones del presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura Antonio Mello Alvarenga, el vicepresidente de la Sociedad Rural Brasileña, Pedro Camargo de Neto y el presidente de la Organización Nacional de Cooperativas Mario Freitas, quienes expresaron “el pleno apoyo a los productores venezolanos y la disposición de concertar soluciones a corto y mediano plazo”.

En territorio amazónico, los representantes de Fedeagro y Fedenaga fueron recibidos, por el Ministro de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento, Blairo Maggi, en lo representó el primer contacto en la historia de estas organizaciones gremiales con instituciones del Estado Brasileño.

Carlos Albornoz se refirió a la amenaza que representa el contrabando de extracción, “no solo por el diferencial de precios del kilogramo de ganado bovino, que supera la barrera natural existente entre los dos países, sino el riesgo de que el flagelo pueda perforar el férreo control sanitario construido por Brasil durante tanto tiempo” señaló. Además, destacó que Venezuela es el único país del continente que no se encuentra libre de fiebre aftosa, por lo que recomendó unir esfuerzos, e insistió en la posibilidad de concertar con el gobierno y gremios venezolanos un plan conjunto masivo de vacunación.

Por su parte, Aquiles Hopkins destacó el nivel de obsolescencia que presentan los equipos y maquinarias, que se requieren para la realización de las actividades agropecuarias, y estimó que un 85% de las mismas no cumple con las condiciones óptimas.

El ministro Maggy se mostró sumamente receptivo, y se comprometió junto al exministro de agricultura, Antonio Cabrera, en la búsqueda de alternativas para apoyar a corto plazo a los productores del campo venezolano, entendiendo lo que hoy representa el tema alimentario para el país.

En Brasilia, Hopkins y Albornoz se reunieron en el palacio de Itamaraty, con el Ministro de Relaciones Exteriores Alysio Nunes Ferreira, con quien trataron la problemática humanitaria que genera la diáspora de venezolanos en territorio brasileño. Al respecto, los dirigentes gremiales propusieron la realización de un censo que permita la emisión de un permiso especial de permanencia para que los venezolanos puedan ingresar al mercado laboral, y capacitarse en el área técnica de elaboración de implementos y maquinaria agrícola.

El canciller recibió una carta suscrita por once exministros de agricultura de Brasil en la que se expresa solidaridad hacia los productores venezolanos en su empeño por asegurar la alimentación de la ciudadanía. La misiva estuvo dirigida tanto al gobierno de Brasil como a la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO).