El kilo de pollo en el mercado Guaicaipuro tenía un valor de 78 bolívares soberanos, precio regulado por el gobierno nacional el 22 de agosto

Las neveras de los supermercados de Caracas se encontraban vacías la mañana de este martes 28 de agosto, según pudo constatarse en un recorrido realizado por el equipo de TalCual.

En el mercado Guaicaipuro unos cuatro hombres se encontraban reunidos a las afueras de sus locales, con caras de preocupación y de fastidio como de quien no halla qué hacer. Los sujetos cuentan a TalCual que llevan unos 10 días sin recibir carne de res, según Octavio Jiménez, uno de los vendedores, se debe a que los proveedores discuten el precio de la carne, fijado por el gobierno en 90 bolívares soberanos (Bs. F. 9.000.000) el 22 de agosto.

Jiménez cuenta que la última vez que vendió carne, el kilo tenía un valor de Bs. F. 9.000.000. Asimismo, expresa que los proveedores no dan respuesta y que cada vez que el gobierno controla los precios esto tiende a ocurrir.

 

Un comerciante de un local, contiguo al de Octavio, que solo expende carne de cerdo, relata que el sábado 25 de agosto el matadero no trabajó, por lo que hoy sus vitrinas solo exhiben un tazón de plástico para parar el agua que emana del congelador.

En el Central Madeirense de Chacaíto los refrigeradores que en el pasado estaban repletos de alimentos congelados, este martes lucían completamente vacíos, sin embargo, el área de charcutería tenía unas dos ruedas de queso guayanés y parmesano, así como algo de jamón.

Uno de los establecimientos de la cadena de supermercados Plazas, ubicado en la avenida Libertador, solo contaba con pavo congelado y algunas costillas de cerdo. Artículos como huevos, pollo y carne de res, escaseaba, no obstante, la oferta de leguminosas era amplia y el área de frutas y verduras se encontraba abastecida.

Pocos huevos mucha cola
En el mercado Guaicaipuro solo tres locales tenían huevos, uno de ellos donde el medio cartón costaba Bs. S. 40 (Bs. F. 4.000.000) mantenía una larga cola de gente que aspiraba comprar.

Otros dos locales ubicados en la zona de la carne y el pescado, ofertaban el kilo de pollo entero en Bs. S. 78 (Bs. F. 7.800.000) el precio que estableció el gobierno en Gaceta Oficial Extraordinaria 6.397.

Cierres y despidos
En la avenida Andrés Bello una incipiente carnicería se siente amenazada por las últimas medidas económicas del mandatario Nicolás Maduro. El dueño William García, explica que no cree poder pagar el salario de Bs. S. 1.800 (Bs. F. 180.000.000) decretado por el gobierno a partir del 1 de septiembre.

“Hace 15 días nosotros pedimos (carne) pero nos dijeron que teníamos que esperar para cuadrar los precios y poder repartirles a las carnicerías. La carne de primera Bs. S. 120 y regular a Bs. S. 90. Eso no nos da a nosotros nada, hay que pagar obrero, hay que pagar impuesto, el puro impuesto son Bs. F. 250.000.000 semanal (Bs. S. 2.500)”, dice el comerciante desde la nevera que luce pelada.

William agrega que tiene cuatro empleados y que ante la imposibilidad de costear los salarios va “a retirar a dos” los que llevan menos tiempo en el negocio.

Reducir el número de personal tampoco es una opción para el propietario, en ese sentido, añade que si el gobierno no cumple con el subsidio que le prometió a las pequeñas y medianas empresas se verá en la obligación de cerrar.

El 17 de agosto el mandatario Nicolás Maduro anunció una serie de medidas que, desde entonces, han agudizado la incertidumbre entre los venezolanos. Aumento salarial de 5.900%, fiscalizaciones y detenciones a comerciantes de todo el país, aumento del IVA a 16%, incremento en el transporte urbano y subterráneo, son algunos de los decretos, a esto todavía le falta el aumento de la gasolina que será fijado a “precios internacionales” como azuzó el gobernante.

El aumento de los bienes y servicios se dan en un contexto de crisis humanitaria que, cobra la vida de cientos de niños en el país a causa del hambre. En la primera semana de los decretos, los comercios de Caracas mantuvieron sus santamarías abajo, aún no se sabe si resistirán los embates de los decretos gubernamentales.